El trabajo de Arturo está marcado por toda una vida dedicada a crear y explorar. Nacido en Morelia, Michoacán, comenzó a crear arte con tan solo 15 años, aprendiendo macramé de forma autodidacta y vendiendo sus piezas en las calles para poder seguir viajando por México y más allá.
A lo largo de casi 25 años, su oficio ha evolucionado desde las fibras hasta la plata y el oro, inspirado por la naturaleza, el diseño contemporáneo, las piedras que encuentra y selecciona, y los muchos lugares en los que ha vivido y viajado. Cada pieza de MANATÍ está hecha a mano y desde el corazón: audaz, orgánica, llena de color y bellamente imperfecta, haciendo que nunca haya dos piezas exactamente iguales.
El nombre MANATÍ refleja la filosofía de Arturo: al igual que el manatí, que se mueve tranquilamente con el océano y sus mareas, él cree en dejarse llevar por el flujo natural de la vida y descubrir adónde te lleva.